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October 13 El riesgoso porvenirLa economía norteamericana se proyecta en un estado inmediato de recesión. Internacionalmente, hay coyunturas que definirán un sistema económico distinto al tradicionalmente aplicado por el capitalismo global, sintetizando la política económica privada en un sendero con prerrogativas inmediatas a la rectoría del Estado. El corporativismo mundial se ha ungido en una desastrosa situación que origina crisis en los países liados a la economía norteamericana, que define directamente los proyectos en sus naciones dependientes. México, inescapable a la dudosa y trascendente situación en los Estados Unidos, zozobra en la suplicante duda de la necesidad del capital norteamericano y ve, lejano, la posible pero inocua solución que los vecinos puedan aportar para salir del mal económico que padecen. El Poder Ejecutivo, en su interminable verborrea, no define el camino que se ha de seguir para que el efecto creado en los Estados Unidos no azote catastróficamente a la economía interdependiente de nuestro país. Los cambios que resultan actualmente, se reflejan plenamente en la baja de capital y en remesas que son fundamentales para el desarrollo de México. Se tiene que aceptar el devenir irremediable en el caso de que en los Estados Unidos se desplome el sistema y esperar una caída monumental –a las que acostumbrados estamos- para fortalecer nuevamente el resurgimiento. Para lo cual, se debe crear ya un plan que prevea la posible situación para que no amedrente en demasía el bolsillo último de los ciudadanos. En el norte, lo que debería provocar certidumbre, se acumula en el riesgo y el terror al quiebre de corporaciones que deberán sortear todo tipo de estrategias para devolver el cause económico a la normalidad, lo que se traduce en la introducción del Estado en las riendas de las ya finitas y quebradas para regresarles la vida y otorgar nuevo aliento al capital norteamericano. Dicha situación, antes de sostener los bríos para nuestro país y alimentar esperanzas, se resuelve en la antesala de un desastre, de una crisis que lamentablemente no se podrá costear porque se depende totalmente de la economía del norte, haciéndonos parte del evento como meros espectadores que ocupan sus gradas para ser juzgados sin poder intervenir. Debe existir ya la prevención para que el azote no lacere demasiado nuestra situación y disponga de capacidad de acción y reacción, sosteniendo nuestra frágil economía en el desarrollo de políticas sustentables que serenen y calmen el huracán que se avecina, y que de forma trascendental modificará de nuevo nuestra República. Son tiempos electorales en ambos países, y quien proponga soluciones verdaderas será el que pueda conseguir confianza en el voto. Las consecuencias, de no existir plenitud en las soluciones económicas, serán lamentables para todos. January 04 Esperanza y feEsperanza y fe.
Últimamente he divagado en pensamientos ambivalentes por parte de acontecimientos que me han sucedido; de estos pensamientos he tomado dos palabras claves con el propósito de conocer estrictamente sus significados: Estas son la esperanza y la fe.
La palabra esperanza viene de esperar. El significado de la palabra esperanza es: Confianza en que se cumpla un deseo. Si definimos la estructura de esta palabra, podemos llegar a la conclusión rotunda de que el significado es totalmente mediocre y lleno de un simbolismo estoico. La palabra fe significa: Creencia en algo, confianza absoluta en algo, seguridad de que algo es cierto.
A diferencia de la palabra esperanza, la fe muestra un sentido más materializado de la forma de la actitud o del pensamiento. La esperanza es únicamente esperar; la fe es actuar, actuar con un afán ciego en el que el fin se verá cristalizado a pesar de anteponerse cualquier cosa o cualquier algo. Las diferencias que enmarcan l abismal diferencia radica en una suposición simplona muchas veces tomada de un modelo religioso malinterpretado.
Hay que diferenciar estas palabras, son totalmente distintas. Para cualquier ámbito se aplican y son necesarias para tener la plusvalía de una fuerza que a veces no alcanza y que el hombre en veces explota como mina de oro: Estas son las actitudes, y estas van ligadas a la fe y a la esperanza. Bien dijo un sabio: La fe mueve montañas. Y otro sabio dijo: Si la montaña no va a ti, tú ve a la montaña. He aquí la gran diferencia que hace desbaratar a los cielos y mares a placer como cualquier intelecto superior lo hace, que es la actitud de hacer las cosas y no esperar a ellas, además de la confianza suprema llamada fe, depositada ya sea en algo, quizás un placebo o invertida en su propia persona; es aquí cuando se separa el choque de fuerzas la diferencia de una sobre otra, cuando una está cargada de ese aparato que puede sacar cualquier tesoro del que la busque.
Fredrich Nietzsche en su libro “Humano, demasiado humano”, dedica un tema para la esperanza, siendo esta un atrofiador, según él, de la voluntad humana para seguirse atormentando por diferentes casos filosóficos adyacentes a la existencia del hombre. Al final del tema cierra con esta frase: “La esperanza es en verdad el peor de los males, porque prolonga los suplicios del hombre”.
Dejar de lado a la supuesta esperanza por una fe ciega y mística puede llevar a lograr las grandes y deseadas acciones y fines que tengamos en nuestra existencia. Dejemos ya para el final el trabajo de la esperanza: Cuando no tengamos algún fin o esa fe no alcance para ayudar a los hombres que nos rodean, cuando la fe nuestra no se pueda trasladarla hacia otro individuo o cuando ya no tengamos actitud ni recurso suficiente como para seguir adelante. Ahí será auténticamente necesario esperar, esperar a una esperanza, esperar a que alguien más haga lo que nosotros no queramos, o, sencillamente, no podamos y no este en nuestras manos hacer. December 22 Educación, ¿Avanc o retroceso?Educación, ¿avance o retroceso?
¿Cómo puede avanzar un país hacia el desarrollo cercenando el primordial y básico presupuesto de Educación? No puedo imaginar remotamente el como, pero si puedo preguntar la forma sustancial de tan magna idea al Jefe del Ejecutivo de México, Felipe Calderón Hinojosa, quién supone que las Universidades Públicas de la República pueden funcionar por designios divinos con el ya precario presupuesto que ostentan.
900 millones de pesos menos al presupuesto anual a la UNAM, parte de los 4,500 millones de pesos que promovió en el paquete presupuestal para el 2007. Debe mencionarse el aumento en el recurso al Ejército y Seguridad Pública de la Federación, a diferencia de lo intentado con la vital Educación Pública. Automáticamente en la Cámara de Diputados se vetó el Presupuesto mandado por el ejecutivo, no habiendo razón principal para escindir dicho recurso a las principales Casas de Estudios en la República.
Ante las fuertes criticas recibidas por todos los sectores pensantes y preocupados por el desarrollo del país, el Jefe del Ejecutivo optó por revisar el paquete y aumentar los Recursos para la Educación Media y Superior de la Federación, medida desesperada y fácil para salir del primer error del ejercicio en su Administración.
Si optáramos por la ignorancia como camino para el desarrollo sustentable de la Nación, el paquete enviado por Felipe Calderón debiera ser motivo de orgullo para todos nosotros, por ser el primer paso a dar en tan notable acción; pero todos los sabientes de la necesidad educativa a lo largo y ancho del país, saben de antemano que un recorte tajante como el promovido es el inicio de una privatización anhelada por selectos grupos de poder para tomar las riendas de la Educación Pública, favorable también para ciertas Instituciones amantes de la ignorancia para la manipulación de las masas desnutridas de cultura y conocimiento.
En hora buena, pues, la buena decisión de los Diputados al retornar el mediocre e ignorante Paquete Presupuestal del Ejecutivo para maniatar la necesaria, imprescindible y vital Educación Pública de todos los mexicanos.
Germán Sadday
21 de Diciembre de 2006. Publicado en la Guía
December 20 El ocaso de un tiranoEl ocaso de un tirano.
El fascismo se ha manifestado en todas épocas y en todos los continentes bajo distintas características. Contrario al pensamiento general, el fascismo no es un hecho aislado a la historia mundial ni es un caso estricto de la Alemania de Hitler o la Italia de Mussolini. El fascismo es la reacción desesperada de los grupos privilegiados, animados por su mentalidad enferma y reaccionaria para impedir los cambios de una defensa de sus intereses de clase y contra los intereses del pueblo. Es una suerte rabiosa, irracional y represiva en contra de aquellos inconformes al sistema y, a pesar de declararse nacionalista, su destino esta ligado al capital extranjero, subordinándose a intereses totalmente imperialistas.
El 11 de septiembre de 1973 en la Capital de Chile, Santiago, estalló la contraofensiva fascista encabezada por el Jefe de las Fuerzas Armadas Chilenas: El General Augusto Pinochet Ugarte, desafiante traidor del Legítimo Gobierno del socialista Salvador Allende, quien apenas cumplía siete días del Tercer Aniversario del triunfo de la Unidad Popular. El golpe de Estado significo el cobarde asesinato del Presidente Allende, la muerte a miles de Chilenos, la tortura y cárcel para todos los que pensarán de forma distinta al régimen, desaparición a centenas de estudiantes, amas de casa y padres de familia, indescifrable número de exiliados en todo el mundo (la mayoría en México).
A pocos días de su muerte el 10 de diciembre, después de una tiránica, terrible y represiva dictadura de poco más de 16 años, la opinión mundial ha desencadenado juicios duros de carácter moral a las acciones aplicadas por el tirano durante su gestión. De igual forma, heridas inolvidables de las pesquisas feroces y salvajes que provocaba en contra de los detractores del régimen, mayoritariamente jóvenes, han resurgido en torno al pueblo Chileno, dividido en opiniones contrarias.
Bien han dicho sus ex colaboradores que sólo la historia podrá juzgar su “sano juicio en el pasado”, y todos los que pidieron justicia a lo largo de varios años confirmarán la verdad que encerraría durante la década de uno de los Gobiernos más despóticos y tergiversadores de la historia: el de Augusto Pinochet. Y todos aquellos muertos, todos aquellos desaparecidos serán recordados y absueltos del olvido dictatorial cuando la Justicia Chilena tenga el valor de estudiar y dar a la luz los expedientes correspondientes a todos esos años de tortura.
Adiós al tirano que merecidamente ha ganado su reputación.
Germán Sadday
Publicado en La guia.
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